Adolescentes desordenados

Publicado el abril 18, 2012 con Sin Comentarios

adolescentes desordenados

Allí echan a volar sus sueños, disfrutan de recuerdos, escuchan música, chatean con sus amigos, hacen los deberes, leen y, muchas veces, también se encierran a llorar. El cuarto de los adolescentes, con sus pequeños tesoros y con su desorden crónico, pinta de cuerpo entero a cada chico. Ellos son celosos custodios de su privacidad, y tienen razón: es el único lugar de la casa que les pertenece en absoluto.

 


Los adolescentes reclaman un espacio de privacidad

Un mundo de hadas y duendes de colores, un reflejo del caos, un laboratorio de experimentos, una sala de cine, una cueva, un museo con las más raras colecciones privadas … La habitación de un adolescente da lugar a miles de calificaciones, de acuerdo a quien la mire, pero para él es el mejor cuarto de la casa, sencillamente porque es su único espacio propio. “En mi cuarto decido yo lo que quiero porque aquí tengo todo lo que me gusta. Además del equipo de música, tengo en las repisas una colección de autos Ferrari y en las paredes, banderas y pósters de las bandas de rock que escucho”, afirma Luciano, de 18 años.

El cuarto de los chicos es el reflejo de su personalidad.

Por eso no siempre admiten que su habitación vaya a tono con la decoración del resto de la casa.Dario (17años) se mantuvo firme con un rotundo “no” cuando su mamá, Silvia, le sugirió pintar el cuarto de un color más claro para renovar el estilo. “A mí me gusta así como está: con paredes azul oscuro, unas cortinas que tapan la luz y focos de colores que crean un ambiente distinto”, detalla.
Pensar que una madre podrá opinar cómo decorar la habitación para que se parezca más a las que salen en las revistas y menos a una caverna es colmarse de ilusiones. Los chicos prefieren que su espacio esté lleno de recuerdos, de sus cantantes favoritos y de frases con las que se identifican.
La psicoterapeuta cognitiva Viviana  Ester Gonzales explica que la búsqueda de un espacio propio, de un lugar de intimidad, es natural en una persona adulta y esa necesidad comienza a manifestarse en el adolescente. “Si puede encerrarse con llave o no, es una decisión que debe ser consensuada y negociada con los padres. Si los padres cierran la suya con llave, es probable que el chico también lo haga”, aclara. Por eso dice que tiene que haber acuerdos y normas sobre golpear la puerta antes de entrar, por ejemplo, señala.
Lo cierto es que los adolescentes, en su búsqueda y reafirmación de su identidad, reclaman privacidad, y dejar de compartir el cuarto con sus hermanos menores. Lo importante es saber transmitirles que también es necesario mantener el orden y la limpieza en el ámbito privado, y establecer reglas claras de convivencia en la familia.

Invadir el cuarto es pecado mortal

La habitación puede ser un bochinche total, pero está prohibido entrar sin permiso, aunque sea para limpiar y tirar lo que se considera inútil. “Hacer tal cosa implica irrumpir en su intimidad, que los chicos procuran preservar a toda cosa”, advierte la psicóloga María Eugenia Rodríguez Rey. Lo mejor es respetarlos y pedirles a ellos mismos que la ordenen, aconseja.

El desorden es reflejo de su propio interior

¿Por qué son tan desordenados?

Se preguntan los padres. ¿Por qué el mundo del adolescente se centra en su cuarto?¿Por qué se encierran en la habitación como si fuera una fortaleza inexpugnable? Cada pregunta tiene su respuesta: “El cuarto de un adolescente es mucho más que la decoración. Es un símbolo de la evolución de la identidad del joven. Y es esperado que el adolescente sea desordenado, puesto que está cambiando y su mundo se va estructurando desde lo interior a lo exterior”, explica la psicóloga y docente María Eugenia Rodríguez Rey.
“Muchos adolescentes, que por su etapa de desarrollo no pueden ordenar su mundo interior ni sus relaciones interpersonales, obviamente no pueden organizar su cuarto: éste es como un reflejo de su propio interior”, sintetiza la experta. “El desorden que reina en su cuarto (que es su mundo, al que no tienen acceso los adultos) es el reflejo de este proceso de cambio que sufre por efecto natural del desarrollo psicosocial”, precisa. Si bien los padres no comprenden este proceso, el joven necesita de tiempos propios para poner orden en su mundo interno. Luego, lo reflejará en el mundo que lo rodea, en especial, su habitación que pasa a ser una extensión de sí mismo.
Es necesario que el adolescente sea el que ordene su cuarto, ya que las cosas que valora el chico no son las mismas que para el adulto, señala la psicóloga. “También se puede dar al hijo la responsabilidad de limpiar su cuarto y buscar que la cumpla, entendiendo que esa limpieza y ese orden no incluye el descartar sus ‘tesoros’”, afirma.
Pero aclara que los padres tienen el derecho y la responsabilidad de establecer reglas con respecto a su casa y otras posesiones. “Las elecciones de un adolescente pueden ser toleradas dentro de su propio cuarto, pero no deben ser impuestas al resto de la casa”, recalca.
Al respecto, la psicoterapeuta cognitiva María Lilia Rodríguez explica que el espacio físico del adolescente también tiene que ver con la posibilidad de recibir a sus amigos, con cierta autonomía. "Es importante que los adultos le den un lugar a esos amigos, incorporándolos a la dinámica familiar. Pero los chicos no deben hacer de su habitación un ‘bunker’ donde van a encerrarse con sus amigos, porque los adultos tampoco lo hacemos", destaca.
Es fundamental que los padres reconozcan que el adolescente está en una etapa en que tienen intereses diferentes a los que tenían ellos cuando eran chicos, dice Rodríguez. “Los padres deben comprender que la introspección que se da en el adolescente es una actitud natural en la etapa evolutiva de todo ser humano. Se caracteriza por centrar la atención en uno mismo para analizarse y tratar de comprender los grandes cambios que está experimentando, explica la psicoterapeuta.

Muebles para guardar de todo

Para ayudar a los chicos a mantener el orden son muy prácticos los baúles. Tienen mucha capacidad de almacenamiento y además pueden servir de mesa para apoyar otras cosas, o de asiente, si se le coloca un almohadón encima.

Una biblioteca es importante para colocar los textos y carpetas del colegio y también los libros. Un porta CD también es esencial para guardar.

Escrito por . Publicado en Adolescencia y Pubertad, Mas información Adolescentes, Preguntas Frecuentes sobre la Adolescencia y Pubertad

Tagged: , , , , , , ,

Sin Comentarios

Actualmente no hay comentarios sobre Adolescentes desordenados. Tal vez le gustaría agregar uno de los tuyos?

Deja tu comentario